Todo esto, a propósito del gran sismo del 27 de febrero. Vivimos en un país muy especial. Ubicado al fin del mundo, la misma naturaleza que nos castigó tan fuertemente ha sido muy generosa con los chilenos. Nos ha dotado de una cordillera tan extensa como su mar. Tenemos todos los climas y somos ricos en minerales, frutos y reservas de agua dulce. Nuestro pueblo es laborioso y solidario, aunque no siempre el fruto de su trabajo es recompensado como debiera ser.
Pero, de tiempo en tiempo, los terremotos, las inundaciones y las sequías azotan a nuestro territorio. Estamos acostumbrados a ellos. O, al menos, debemos aprender a convivir con estos desastres naturales. Es nuestro sino.
En esta oportunidad, recordaremos algunos de estos desastres, los más importantes o impactantes ocurridos en Chile entre 1960 y 2010, es decir, entre dos fechas memorables para nosotros: el sesquicentenario y el bicentenario de nuestra historia patria.
Terremoto de Concepción y terremoto y maremoto de Valdivia. 21 y 22 de mayo de 1960. La gran triple catástrofe del sur de Chile. El sábado 21 de mayo de 1960, en la madrugada, ocurrió un violento sismo en Concepción. Se sintió desde Coquimbo hasta Chiloé, alcanzando una magnitud entre 7 y 8 grados en la escala de Richter. Más de mil casas se derrumbaron. Hubo 127 muertos y más de 15 personas quedaron sin techo.
Cuando se creía que lo peor había pasado, tras el terremoto en Concepción, al día siguiente, domingo 22 de mayo de
El Volcán Hudson. 12 de agosto de 1971. Por primera vez entró en erupción el Volcán Hudson, ubicado en la cordillera patagónica de Aysén. La repentina explosión dejó un saldo de cinco muertos, más de un centenar de desaparecidos, otros tantos evacuados y daños incalculables, sobre todo en el ganado vacuno y ovino: murieron alrededor de 25 mil animales. La destrucción de grandes pastizales dejó prácticamente en la ruina a cientos de agricultores.
Terremoto de 1985. Al atardecer del domingo 3 de marzo de 1985 un fuerte terremoto asoló a toda la zona central del país. El movimiento sísmico se sintió entre las regiones de Atacama y
El Aluvión de Arena. 18 de junio de 1991. Dos millones y medio de metros cúbicos de agua y cinco millones de toneladas de lodo se desprendieron a
Terremoto blanco. En el invierno de 1995, la zona sur y austral de nuestro país vivió el peor desastre de los últimos 40 años. Ambos sectores sufrieron intensas lluvias y nevadas, junto a bajas temperaturas. La catástrofe que se abatió sobre
Terremoto seco. Casi cinco años de sequía marcaron a Chile entre 1994 y 1998. La falta de lluvias provocó estragos en la agricultura. Los embalses quedaron secos. A la falta de lluvias se sumó también de forma dramática las primeras heladas. Fue la más aguda sequía del siglo pasado, lo que se manifestó también en el racionamiento del suministro de energía eléctrica en las principales ciudades del país.
Las grandes inundaciones. Por lo menos 160 muertos dejaron los temporales de viento y lluvia que azotaron a gran parte del país en los años 1980, 1982, 1984 y 1987. Estos frentes de mal tiempo hicieron vivir momentos caóticos a casi 150 mil chilenos, que veían que sus casas eran destruidas como consecuencia del desborde de los ríos. Localidades aisladas, caminos y puentes cortados, aludes en la cordillera, tramos del ferrocarril interrumpidos, pasos sobre nivel inundados, falta de energía y cortes en el sistema telefónico, fueron algunas de las graves consecuencias que originaron. Lontué vivió momentos dramáticos que aún se recuerdan.
Otros desastres. Naturalmente ha habido muchos otros más, grandes y pequeños, como el terremoto de
Epílogo. A todos los familiares y amigos de las víctimas del último sismo, especialmente a los de
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